Déjame tirada,
la ropa por el suelo.
Ya ves, siempre empiezo hablando de ti. Siempre tú.
Y es que ¿como no voy a hablar de ti?
Levantarme con el pie izquierdo me da igual
si me levanto de tu cama.
Ya lo sabes.
Que me vengo arriba si te tengo abajo.
Que hay que ver que bien tocas el piano
en mis costillas.
Podría pasarme horas escuchando tus sinfonías.
Por que todo es carnal, ya sabes, pasión.
¿Donde está el amor del que tanto hablan?
Yo no creo en el amor,
pero te lo haría varias veces al día. Si quisieras.
Ag, que cursi. Mira como me vuelves.
Yo era de las de:
'Fumar desnudos, follar fumados'.
Nada de amor.
Ya sabes lo que dicen,
no feelings, no pain.
¡Y cuanta razón!
¿Que me pasó a mi?
Pues lo que pasa siempre, la avaricia,
el querer más.
Ya no era solo sexo,
(aun que eso no estaba nada mal).
Que últimamente follar sin mirarnos a los ojos
era como besarnos sin morder.
Así que, ya echada a perder, voy a decirlo.
Que si volvieras conmigo, a ti no te follaría,
a ti te haría el amor después de hacerte poesía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario