En el casino de la vida la suerte no vale nada, el destino es el crupier y la baraja esta marcada.
Pensé e incluso me llegue a creer, a creer que te quería. Así que esto lo dejo atrás, ahora es un nuevo camino. Empezaré por coser mi alma rota. Vete lejos, que te lleve el viento y el olvido, de todo lo que has sido.
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