Las promesas no existen, tampoco lo eterno, hace tiempo que ya no nos entendemos; he perdido la esperanza en tu recuerdo; el cielo sin ti, chica, no lo quiero.
Tuve las mejores vistas de tu cama, quizás fuese una mierda pero era nuestra; me hice polvo para que me consumieras, mentías tan bonito, locura interna.
Por los planes que nunca cumplimos, contigo el vacío era hasta bonito; por las veces que casi levito, por el sueño de amanecer contigo.
Las veces que quise, volví sangrando, y aquí me tienes chica, roto y destrozado; por que a veces se rompen los lazos, pero me rompí yo, dime, ¿qué nos ha pasado?
Nunca me sentí tan grande con tan poco, el vacío me llenaba y eso era de locos; como droga, por verme en tus ojos, di que él no me iguala, queda entre nosotros.
Lloré la primera lágrima, el resto por la inercia de todas tus putadas; te faltaban títulos para entenderme, dime que estoy loco, que nos encierren.
Haz de mis errores, chica, tu rutina; yo deshago tu rutina y se van mis errores. Aunque busques sabes que no hay mejores, mis dedos por tu espalda, con temblores.
Prometimos Venecia y míranos, Venecia en mis ojos y en mi habitación; hace tiempo que me fui de la estación, ya sabes, donde siempre, por si encuentras solución.

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