Cuando asumas que la vida es un asco, que la felicidad y los príncipes azules no existen, que tus seres querido no estarán siempre ahí, que nunca te pasará nada que haya pasado en una película y que todo es una mierda, ve y grítaselo al cielo. Vale, no solucionarás nada, pero al menos yo me siento más liberada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario